11/22/2012

10 de noviembre


Ayer me conmocionó saber que una mujer se suicidaba en el momento que la sacaban de su casa.
Tiempo atrás escribí un relato que la realidad está superando.
Deberíamos aprender a tener alternativas de vida.
Vivir es un valor que debe preservarse. No puede estar condicionado a la arbitrariedad de los tiempos que corran.
Pensé en la infancia de mis padres, cuando la guerra hizo que sus casas dejaran de ser cobijo.
No podemos quedar amarrados en un guión que no admita cambios y renovación.
¿Qué haría yo?
No lo sé.
No calzaba sus zapatos. Calzo los míos.
Emocionalmente quedas atrapada. Eso lo he entendido de inmediato.
Hay distintas respuestas frente al terror.
Sí, terror.
Esos muertos vivientes de las películas de miedo se quedan cortos.
La realidad supera la ficción.

No hay comentarios:

Publicar un comentario